Hace seis meses, a mis 27 años la mayoría de mis amistades estaba comprendida por personas que básicamente conocía desde chica, se puede decir que desde que nací. Eran personas que viven donde yo solía vivir. Una ciudad relativamente chica. Claro que después fuí conociendo gente increíble que llegue a llamar "amigo" o "amiga," pero esto no sucedía seguido. Eran momentos contados.
Decidí mudarme de ciudad, de país. Con todo el dolor de mi corazón abandone a mi familia, mi casa y a todos mis amigos, a la rutina que hace aveces nuestras vidas agradables, pero también las hace carentes de sabiduría. A la ciudad que me vine no conocía absolutamente a nadie. Desde el momento que pise esta ciudad, sabía que tenía en mis manos una nueva misión. Hacer amigos nuevos.
No puedo explicar lo difícil que ha resultado esto. Hay muchísimas cosas que hacen difícil hacer nuevas amistades; la cultura, el hecho de que la mayoría de la gente aquí ya tiene su grupo social, y confiar en alguien estos dias, tristemente, no es lo mas fácil.
Para la gente que ha leido mi blog desde el principio, conoce la odisea que he pasado para hacer amigos. Finalmente, parece ser que he hecho algunas amistades, pero en mi mente sigue circulando la noción de si en verdad esas personas que he conocido son mis verdaderos "amigos." Inclusive puse un "contador de amigos" en este mismo blog. El cual gana rayitas, así como también las pierde.
Discutiendo con una amiga en los dias pasados, le pregunte que cuantas personas consideraba su amigo, y que era un amigo para ella. La respuesta me sorprendió como pocas respuestas me sorprenden. "Tengo como 40 amigos," dijo mi amiga. 40 amigos!?!!?Momento! Esto no encaja con lo que me decía mi Mama desde chica! Y dudo mucho que en tu mano tengas 50 dedos!
Esta respuesta únicamente me llevo a preguntarme en que consiste un verdadero amigo. Hoy mientras hacia responsablemente mi lavandería, por mi mente circulaba la misma pregunta. Que es un verdadero amigo? Existe en realidad una definición que pueda ser constante?
A la conclusión que llegue es a que valoramos nuestras amistades por medio de egocentrismo. Lo cual me pareció no solo perturbante, sino también ilógico. Me puse a hacer una lista mental de las preguntas que yo me hago cuando estoy calificando si alguien es mi amigo.
- Ha estado conmigo en momentos difíciles?
- Me escucha?
- Fue a tal evento que importaba mucho para mi?
- Me pregunta como estoy?
- Le importa como estoy?
Es algo lógico que funcione de esta manera, pero no me satisface del todo esta forma de "categorizar" a las amistades. No, aún no puedo dar una respuesta de que es un verdadero amigo. Creo que me llevará muchos años poderlo descubrir, pero también creo que debemos apoderarnos de mejores sistemas para evaluar a nuestras amistades.
Por el momento un amigo para mi es una persona que no es pretenciosa, es amable, con los pies en la tierra, en general un buen ser humano. Si me habla diario o no, creo que ese factor no modifica el hecho de que sea un peor amigo. Creo que un buen amigo siempre estará dependiendo de que tan exigentes somos en nuestras categorías, y el nivel de egocentrismo que manejamos alrededor del concepto. A final de cuentas, no es ningún misterio que somos por naturaleza seres egocéntricos, el detalle será descubrir como abrir nuestra mente para transformar esta práctica. No sé, Jacobo tendrá que meditar sobre este tema por mucho tiempo.
Tal vez algún dia pueda publicar en este blog el verdadero secreto de la amistad. Tal vez nos daremos cuenta de nuestros verdaderos amigos, cuando nuestras vidas pasen, estemos grandes, sin las mismas capacidades físicas y mentales de nuestra juventud. Tal vez voltearemos a nuestro lado y las personas que esten ahí para regresar nuestra sonrisa, entonces a ellos los podremos llamar nuestros verdaderos amigos. Como dicen... es cuestion de tiempo.
Tsk.






